Contratación de Nuestras Asistentas


En el caso de tener a una empleada doméstica de forma irregular, pagándole en "B" corre el riesgo de que si se suscitan discrepancias con ella, usted pueda recibir reclamaciones laborales de cualquier tipo: salariales, sobre cotizaciones, extinción de contrato... e incluso sanciones por parte de la Inspección de Trabajo, pues el hecho de no tener contrato de trabajo y no estar dada de alta en la Seguridad Social, no quita el derecho a la empleada doméstica de utilizar todos los medios de reclamación a su alcance, como los que puede tener cualquier trabajador.

No obstante, las sanciones a las que te podrías enfrentar llegan hasta los 15.000 euros además de la obligación de pagar todas las cuotas anteriores.



Consecuencias para las familias


La manera más efectiva visualizar está situación es mostrar las consecuencias que pueden surgir, a raíz de tener a una cuidadora sin contrato. ¿Qué puede pasar? Hay muchas variables que pueden desencadenar en un sinfín de problemas para los empleadores:


Sanciones económicas


Saltarse la ley siempre tiene consecuencias. Y una de las más directas, y dolorosas, es la que repercute directamente en nuestros bolsillos. Atendiendo a la legislación vigente, tener a una empleada del hogar sin regularizar, puede acarrear sanciones, en caso de inspección o denuncia, de hasta 15.000 euros.

 

Accidente


Si la cuidadora sufre un accidente, a parte de las implicaciones lógicas de su salud, inspección del trabajo puede iniciar una investigación para dilucidar si la empleada tenía o no contrato. Y en caso negativo, la multa sería de una cuantía muy elevada. Siendo la familia, los responsables últimos.

 

Sin protección legal


En caso de sufrir un hurto o cualquier otro hecho delictivo en nuestro hogar por parte de la cuidadora, no podremos denunciar (sin quedar expuestos a las sanciones pertinentes). Por lo que quedaremos totalmente desprotegidos.

 

Valorar y velar por los derechos de los trabajadores


Y quizás uno de los puntos clave es el valorar el trabajo, fundamental, de las cuidadoras de personas mayores. Si no se regulariza su situación, mediante una relación laboral legal, no se están velando por los derechos de la empleada y ella queda, a todas luces, desamparada.


Consecuencias para la cuidadora sin contrato


Y la otra cara de la moneda son las consecuencias que pueden sufrir las cuidadoras sin contrato al no tener su situación regularizada:


Sin derechos


No tener contrato significa, ante la ley, que no tienes asegurado ningún derecho como trabajadora. Sin vacaciones, sin bajas médicas, sin permisos, sin descansos y ni el sueldo garantizado. (¿A quién podrías demandar en caso de no recibir el sueldo?).

 

En caso de accidente, desportección


En caso de sufrir cualquier tipo de accidente en el ámbito laboral quedas totalmente expuesta a la voluntad del empleador. Sin baja garantizada ni indemnizaciones de ningún tipo. Y, además, sin tener asegurado tu puesto de trabajo.

 

Sin subsidios ni prestaciones de la Seguridad Social


Al no tener un contrato, ni estar dada de alta de la SS, no estarás cotizando y, como consecuencia, no tendrás acceso a ningún tipo de prestación.


Trabajar sin contrato supone no tener ningún derecho garantizado: ni el sueldo, ni las bajas médicas, ni los descansos.


¿Quieres regularizar la situación de tu cuidadora?



Como hemos podido ver, regularizar la situación de las cuidadoras de personas mayores es muy necesario. Ya no solo para evitar las consecuencias, si no porque profesionalizar un sector tan determinante en el bienestar de las personas mayores, es el paso necesario para poder garantizar los mejores servicios asistenciales. Sin riesgos ni preocupaciones innecesarias.


En Dóna'm la mà, somos plenamente conscientes de la situación, por este motivo, quremos facilitarte la gestión integral de cualquier  tipo de cuidadora. Si ya tienes una cuidadora (con o sin contrato), nosotros podemos regularizar su situación, gestionar las nóminas, dar de alta en la seguridad social y hacer un seguimiento continuo. Todo el papeleo, para nosotros.